Había una vez... (SI, después de un año), un nuevo compañero se unió a nuestro salón y les conté a mis amigos que mis juegos se estaban volviendo un éxito. Y tuve la idea de que los tres hiciéramos los juegos que hacía antes. Tardamos poco tiempo en dibujar, crear y organizarnos en la pizarra, y finalmente lo termine en mi celular al llegar a casa.
PD: El juego se actualizo hace pocos meses así que tuve que contarles todo desde cero.